El coste de imprimir un QR en 3D depende casi exclusivamente del formato que elijas y de cuánto filamento gasta, ya que el diseño en sí no tiene coste adicional en QR3D. Esto es una estimación orientativa — tu caso concreto variará según el tamaño exacto, el relleno y tu impresora.

Gramos de filamento aproximados por formato

  • Llavero: entre 5 y 12 g, según el tamaño del QR y del texto añadido.
  • Soporte de mesa: entre 20 y 40 g, dependiendo de la altura y el grosor de la base.
  • Placa de pared: entre 30 y 60 g, la pieza más grande de las tres.

Estos valores son orientativos con un relleno moderado (15-20%) — tu slicer te dará el gramaje exacto de tu diseño concreto al laminar, antes de imprimir.

Coste de material

Un kilo de PLA o PETG estándar suele rondar los 15-25 € (varía bastante según marca y proveedor), lo que da un coste por gramo de entre 1,5 y 2,5 céntimos. Para un llavero de 10 g, eso son unos 15-25 céntimos de material; para una placa de pared de 50 g, entre 75 céntimos y 1,25 €. El ASA, al ser un filamento más técnico, suele costar algo más que el PLA o PETG estándar.

Tiempo de impresión y electricidad

Un llavero suele imprimirse en 30-60 minutos; un soporte de mesa o una placa de pared, entre 2 y 4 horas, dependiendo de la altura de capa y la velocidad. El consumo eléctrico de una impresora FDM doméstica ronda los 100-150 W durante la impresión, así que el coste de electricidad por pieza es mínimo — del orden de unos pocos céntimos, incluso para las piezas más grandes.

Coste total aproximado por pieza

  • Llavero: entre 20 y 35 céntimos de coste directo de material y electricidad.
  • Soporte de mesa: entre 50 céntimos y 1,10 €.
  • Placa de pared: entre 90 céntimos y 1,60 €.

No incluye el desgaste de la impresora ni tu tiempo, pero da una idea realista del coste directo de cada pieza.

Comparado con comprar un rótulo ya fabricado

Un cartel o placa de "déjanos tu reseña" comprado ya hecho (acrílico, metacrilato o metal grabado) suele costar entre 8 y 25 € la unidad en tiendas online, según material y acabado — muchas veces sin poder elegir el diseño exacto ni cambiarlo si cambias de opinión. Imprimiéndolo tú en 3D, el coste de material es una fracción de eso, y puedes regenerar el diseño en QR3D las veces que quieras sin coste extra si cambias de enlace, colores o texto.

Cuándo no compensa imprimirlo tú mismo

Si no tienes impresora 3D propia y tendrías que comprarla solo para esto, evidentemente no compensa por una sola pieza — en ese caso, un servicio de impresión 3D bajo pedido o un rótulo comprado puede salir más a cuenta para una necesidad puntual. Donde el ahorro se nota de verdad es si ya tienes impresora o vas a necesitar varias piezas (varias mesas de un restaurante, varios eventos con llaveros, etc.).