Por muy bien calculado que esté el diseño, cada impresora y cada combinación de filamentos se comporta de forma ligeramente distinta. Antes de pegar tu placa QR a la pared o entregarla a un cliente, dedica un minuto a comprobarla.
Prueba con más de un móvil
No te fíes de un único teléfono: prueba a escanear con al menos dos móviles distintos (idealmente uno Android y un iPhone), y si puedes, con la cámara nativa y también con alguna app de lectura de QR independiente. Algunas cámaras son más tolerantes que otras con el contraste o el ángulo, así que lo que lee bien en un móvil no garantiza que lea bien en todos.
Prueba en distintas condiciones de luz
Escanéalo con luz natural, con luz artificial directa y, si es posible, con algo de sombra — la luz rasante sobre un relieve puede generar reflejos o sombras que dificulten la lectura en algunos ángulos. Si el QR va a vivir en un sitio con una iluminación concreta (por ejemplo, bajo un foco de restaurante), prueba a escanearlo en esas condiciones exactas antes de darlo por bueno.
Prueba desde la distancia real de uso
Un QR que se lee perfecto a 10 cm puede costar más a 50 cm si el tamaño es pequeño. Escanéalo desde la distancia a la que lo va a usar la gente de verdad — por ejemplo, la distancia desde la silla hasta un soporte de mesa, o desde la acera hasta un cartel de escaparate.
Si falla la lectura, revisa esto en orden
- Contraste de color: es la causa más habitual. Si los dos colores elegidos son muy parecidos en luminosidad (por ejemplo, dos tonos de gris), aunque sean colores "distintos" a la vista humana, la cámara puede confundirlos. Vuelve a generar el QR en QR3D con colores más contrastados (uno claro y uno oscuro funciona siempre mejor que dos colores de luminosidad similar).
- Suciedad o rebabas en la superficie: algo de stringing o rebaba en el relieve puede romper la nitidez de los módulos. Repasa la pieza con cuidado antes de probar de nuevo.
- Tamaño insuficiente para la distancia de uso: si la distancia de escaneo es grande, sube el tamaño del QR en la herramienta antes de reimprimir.
Guárdate una captura de que funciona
Una vez confirmes que escanea bien, no está de más hacer una foto o captura del resultado — si en el futuro alguien te dice que no le funciona, podrás comparar si el problema es del móvil de esa persona (cámara sucia, app desactualizada) o de la pieza en sí.