La regla general en diseño de QR es sencilla: cuanta más distancia haya entre el móvil y el código, más grande tiene que ser el QR para que la cámara lo resuelva bien. Un tamaño pensado para leerse a 20 cm no funciona igual de bien a 2 metros.
Una tabla orientativa
- Hasta 30 cm (soporte de mesa, mostrador): el tamaño por defecto de QR3D es suficiente.
- 30 cm - 1 m (cartel de pared a la altura de los ojos, puerta de entrada): sube el "Tamaño del código" de la herramienta a un valor medio-alto antes de descargar.
- 1 - 3 m (escaparate, cartel visible desde la acera): usa el tamaño máximo disponible en el generador, y valora imprimir la pieza en el formato de placa de pared, que admite más superficie.
- Más de 3 m: a estas distancias, un QR impreso en 3D deja de ser el formato más práctico — valora un vinilo o cartel impreso de mayor formato en su lugar.
Por qué no basta con "ponerlo grande y ya está"
Agrandar el QR ayuda, pero no sustituye a un buen contraste de color ni a una impresión limpia — un QR grande con poco contraste entre sus dos colores seguirá constando de leer a distancia. El tamaño y el contraste trabajan juntos, no por separado.
Ten en cuenta también el ángulo de lectura
Si el QR se va a leer siempre de frente (por ejemplo, en una mesa), el tamaño por defecto para esa distancia es suficiente. Si se va a leer en ángulo (un cartel en un escaparate visto desde la acera, no de frente), conviene dar un margen extra de tamaño respecto a la tabla anterior, porque la lectura en ángulo siempre es algo más exigente para la cámara.
Prueba siempre con la distancia real
La forma más fiable de acertar no es seguir la tabla a ciegas, sino imprimir una prueba y comprobar que escanea bien justo desde la distancia y el ángulo en los que se va a usar de verdad, antes de dar la pieza definitiva por buena.